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¿Cómo quieren las y los chilenos que sean los constituyentes?

¿Cómo quieren las y los chilenos que sean los constituyentes?

por Factor Liderazgo | 18 de noviembre 2020

¿Quiénes deberían escribir la nueva Constitución? ¿Expertos, profesionales, abogados, dirigentes sociales o ciudadanos comunes y corrientes? ¿Qué temas se deberían priorizar? El proceso ¿cumplirá con las expectativas? Son algunas de las preguntas que acompañan el camino del cambio Constitucional. Por lo mismo, el Centro de Investigación de Mercados Ipsos y Espacio Público indagaron en las opiniones y preferencias de la ciudadanía en torno a lo que se viene.  

La Directora de Estudios Públicos de Ipsos Chile, Alejandra Ojeda, señaló que “bajo el proyecto de una nueva constitución para Chile, han confluido todas las expectativas que la ciudadanía tiene respecto de un nuevo acuerdo social que traiga cambios positivos para el país, la democracia y la forma en que regulamos nuestra vida social y económica. Por tanto, quienes serán elegidos o elegidas para escribir esta nueva constitución concentran la atención en esta próxima etapa. Este estudio nos indica que hay claves para leer esta elección y que las personas tienen claros cuáles perfiles prefieren y cuáles no.”

Falta de interés claramente no hay, el proceso moviliza a una gran cantidad de personas, pero ¿quiénes tendrían más posibilidades? ¿Qué espera la ciudadanía? Según el estudio, aquellas personas expertas en temas constitucionales son las más mencionadas (58%) por la ciudadanía como primera preferencia. A esto, le siguen aquellos profesionales destacados en áreas de la salud, periodismo o ingeniería. Luego dirigentes de movimientos ciudadanos, con trabajo en temas de género, medio ambiente, diversidad sexual, etc. Junto a dirigentes sociales de Juntas de Vecinos y sindicatos. 

Ciudadanía

Ahora bien, dentro de los nombres que suenan y se han proclamado como candidatos y candidatas varios no gozan de la confianza ciudadana, sobre todo aquellas personas con trayectoria política y/o experiencia en cargos públicos (52% de desconfianza), de la misma forma que los rostros de televisión, músicos y actores (42%)

Al parecer lo más valorado por la gente es el nivel educacional del candidato constituyente (77%), por sobre otros atributos como la independencia de partidos políticos (59%) y la tendencia política (56%). Sin embargo, un 64% de las personas encuestadas declaró que prefiere votar por una persona que no sea militante del partido.  

Ahora, además de las preferencias en torno a quienes deberían conformar el órgano constituyente, el estudio indagó sobre aquellos temas prioritarios a trabajar en el proceso de redacción de la nueva Constitución. Coyunturalmente y con un escenario pandémico, la calidad en la salud pública y la regulación de pensiones, son las dos áreas prioritarias a discutir y trabajar. 

Mientras que la igualdad, dignidad, el respeto y la democracia se posicionan como los valores fundamentales que debe poseer y asegurar la nueva Constitución según la ciudadanía. 

Ciudadanía

Las expectativas, demandas y dudas en torno al proceso son grandes, y eso no sólo se refleja en la gran participación en las diferentes etapas, sino también en el nivel de información que manejan las personas.

El 70% señala conocer la importancia que tiene la Constitución en el desarrollo social, político y económico del país. Mientras que un 59%  indicó que no estaban informadas sobre el plebiscito ratificatorio de la nueva Constitución, una cifra no menor. 

El estudio completo lo puedes leer acá.

 

 

 

 

Felicidad y Covid-19 ¿son posibles juntos?

Felicidad y Covid-19 ¿son posibles juntos?

por Factor Liderazgo | 10 de noviembre 2020 

Todos los años Ipsos, centro de investigación de mercado líder en el mundo, realiza una medición de felicidad en 27 países. Pero a diferencia de años anteriores, la irrupción del Covid-19 en la vida de las personas ha modificado significativamente aquella declaración de felicidad. 

Sin embargo, en comparación con lo que fue el índice de felicidad a nivel mundial durante el 2019 (64%), este año solo se redujo un punto (63%). Algo diferente a lo que se podría pensar, por lo que cabe preguntarse ¿qué hace felices a las personas? ¿puede una pandemia disminuir la felicidad? 

Ahora bien, en Perú, Chile, México, India, Estados Unidos, Australia, Canadá y España este índice efectivamente disminuyó y considerablemente, mientras que en países como China, Rusia, Malasia y Argentina la tendencia fue en un aumento en más  de ocho puntos. Sin embargo, es importante entregar como antecedente -para bien o para mal- que países como Canadá y Australia bajaron algunos puntos, pero aún así están dentro de los 10 países más felices del mundo.

Ciudadanía

En un contexto complejo Chile (35%)  bajó 15 puntos a diferencia del año pasado. Ahora bien, hay que considerar que el país ha tenido que enfrentar una pandemia de grandes proporciones en medio de una revuelta y crisis social histórica. Nadie podría negar lo complejo y profundo que han sido los cambios en el país durante los últimos meses, los que independiente de si permitirán o no un mejor desarrollo, han afectado de diferentes formas la vida de las personas. 

Pero, en medio de este caos ¿qué están privilegiando las personas para ser felices? Según la encuesta Ipsos, valores como las relaciones, salud y la seguridad, se han transformado en prioridades. Mientras que el tiempo y el dinero han pasado a un segundo o tercer plano.

Si bien la encuesta informa que la felicidad ha disminuido en el país, aquellas fuentes de felicidad adquirieron mucha más importancia a diferencia de años pasados. Esto es una tendencia a nivel mundial, pero en Chile el aumento es aún más notorio. 

Lo que nos permite pensar que la prioridad de la felicidad esté en la salud, en el el sentido de nuestras vidas y en el nivel de seguridad para enfrentar los momentos complejos, es una muestra del contexto por el que pasa la sociedad chilena. Tiempo en que hay un cambio de perspectivas, propósitos y objetivos de vida. Y que por lo demás, nos invita a replantearnos aquello que hoy consideramos felicidad. 

El informe completo lo puedes ver acá

 

Estudio digital: alcalde Joaquín Lavín tiene mejor reputación ciudadana

Estudio digital: alcalde Joaquín Lavín tiene mejor reputación ciudadana

por Factor Liderazgo | 09 de noviembre 2020 

Como muestra de este análisis se identificaron a los 15 alcaldes de la RM más mencionados en Twitter (mayor n° de usuarios) durante el periodo medido, con el objetivo de evaluar su reputación en base a la percepción de su gestión en los territorios de los vecinos. Para esto, se evaluaron los indicadores de: notoriedad (cantidad de autores que hablan del alcalde en relación con el número de autores que hablan de temas comunales), atención al vecino (cantidad de solicitudes al alcalde y las respuestas entregadas en sus plataformas a cada usuario) y aprobación (sentimiento positivo).

«Si analizamos los resultados podemos ver cómo le sirvió al liderazgo de Lavín el asociarse al Apruebo en el contexto del Plebiscito 2020 y de su candidatura presidencial; con una postura política que busca acuerdos ciudadanos y un consenso en base al sentido común, alejándose de los ejes ideológicos de izquierda o derecha. Este posicionamiento nacional, ha sido acompañado con una presencia territorial con hitos relacionados a temáticas claves para sus vecinos en contexto de desconfinamiento y de reactivación económica como son emprendimiento y retomar ciertas actividades deportivas. Vemos así un alcalde que satisface expectativas locales y nacionales de manera complementaria”, explica Diego Fuentes, director general de INC Consultores. 

ciudadanía

Otros alcaldes con buena evaluación ciudadana

Otros ediles que también están dentro de los mejores evaluados por la ciudadanía son: Mauro Tamayo (Cerro Navia), José Manuel Palacios (La Reina), Evelyn Matthei (Providencia), Carolina Leitao (Peñalolén), Cristóbal Lira (Lo Barnechea), Germán Codina (Puente Alto), Daniel Jadue (Recoleta), Felipe Alessandri (Santiago), Mario Olavarría (Colina), Rodolfo Carter (La Florida), Cathy Barriga (Maipú), y Gonzalo Durán (Independencia).

El alcalde Joaquín Lavín es quien lidera en notoriedad con una nota de  5.6, siendo de esta manera el edil que mejor penetración tiene en las conversaciones digitales a nivel comunal. Le sigue Rodolfo Carter (3.4), Daniel Jadue (3.3), y Evelyn Matthei (2.8).

Mientras los alcaldes que generaron mayor aprobación fueron: Claudio Castro (5.8), Claudia Pizarro (5.1), y Rodrigo Delgado (4.7).

En cuanto a la mejor atención al vecino en digital, quien tiene la mejor tasa de respuesta es el edil Joaquín Lavín (3.6), seguido por José Manuel Palacios (2.9), y Claudio Castro (2.7).

 

Liderazgos reputados, un imperativo para ser sostenible en el mundo de hoy

Liderazgos reputados, un imperativo para ser sostenible en el mundo de hoy

por Factor Liderazgo | 13 de octubre 2020 

Todos hemos sido parte del momento histórico que vive nuestro país, en el que el dejar de escuchar a la ciudadanía inhabilitó nuestra capacidad de adelantarnos a las transformaciones sociales. La crisis de legitimidad en las instituciones, nos ha llevado a un ecosistema donde se perdió la licencia social para operar en medio de un escenario volátil, impredecible, complejo y ambiguo. 

¿Cómo recuperamos esta confianza? ¿en quién tienen puestas sus máximas expectativas los grupos de interés? ¿cómo respondemos a estos  estándares sociales? Si partimos de un estado 0 con un 84% de los chilenos que evalúa negativamente a las empresas en este quiebre social (data de INC Consultores) y solo un 38% de la población que cree que lo que dicen los directores de una organización es verdad (estudio Ipsos); el escenario se ve bastante complejo. Adicionalmente, el promedio evolutivo de la reputación en los 18 años que llevamos midiéndola, ha bajado a índices preocupantes, con una disminución de más de un 20% llegando en 2019 a 610 puntos.

Los liderazgos éticos, empáticos y “humanos” cobran una vital importancia en este contexto como puente entre la sociedad y las empresas. Debemos reflexionar entonces sobre el rol de los CEOs en la generación de valor para las organizaciones, como los principales responsables en generar vínculos fuertes y duraderos con los grupos de interés con relaciones basadas en la confianza. Lo anterior, con un imperativo ético-moral y ejemplo de cómo hacer las cosas, gozando de una buena reputación que podría ser la clave para recuperar la tan ansiada licencia social. 

Si entendemos este intangible como el resultado de lo que comunicamos, la experiencia directa y lo que opinan terceras personas respecto de nosotros; la reputación de la vida profesional y personal del CEO y de su primera línea se vuelven una sola, donde la coherencia y consistencia 360° 24/7 son esenciales. En otras palabras, los stakeholders esperan de quienes son responsables de una empresa que les entreguen certidumbre respecto a su comportamiento. Son mayormente ellos los responsables de minimizar la incertidumbre respecto del actuar organizacional. Visibilizando entre otras características quiénes son y cuál es el propósito que los mueve día a día.

Hay solo una forma correcta de gestionar la reputación del CEO y es poniéndola a disposición de la organización; junto a sus capacidades para generar valor, en especial aquellas habilidades más blandas. Los beneficios de esta visión inteligente de gestionar la reputación de la primera línea son: generación de confianza, atracción de inversionistas, construcción de posicionamiento, influir en quienes influyen y promover una buena cultura organizacional.

En la gestión reputacional de los directivos el objetivo debe ser potenciar a la primera línea de la organización para que se transformen en líderes entre los grupos de interés de la industria, gremio y academia, para aportar a la construcción del estado deseado, que es ser una empresa reputada. 

Lo anterior, debe fortalecerse alineando a los principales embajadores que son el público interno de la empresa, en torno a un propósito común y compartido desde lo emocional; facilitando el tránsito a esta nueva forma de hacer las cosas.

Para esto, el primer paso es establecer un diagnóstico a través de la inteligencia social que  nos permita escuchar a los grupos de interés para definir el estado actual de la organización y su primera línea; y así comprender las claves de su comportamiento, definición de arquetipo e identidad y lineamientos estratégicos para lograr los objetivos reputacionales.

El CEO, los directores y toda la primera línea tienen la responsabilidad de ser conocidos, para luego ser reconocidos en todos aquellos entornos que son fundamentales para la validación del quehacer de cada empresa, con los mensajes adecuados que representen los valores organizacionales. En pocas palabras, un CEO reputado es un CEO confiable. Como primer paso se debe preparar a la primera línea con un coaching que les permita identificar sus habilidades, para luego transformarse en líderes reputacionales guiando la conversación desde un expertise que se traduzca en beneficios para la industria, el país y el mundo; dejando de manera secundaria la excesiva visibilidad de los atributos de su compañía. 

Luego, se deben planificar aquellos entornos donde deberán desenvolverse para gestionar su reputación a través de presencia en foros, una estrategia digital, relacionamiento y networking, gestión de PR, reconocimientos, y coherencia en comportamientos de comunicación interna. 

Finalmente, no debemos olvidar que aquello que no se mide no se gestiona. Por lo tanto, hacer seguimiento periódico de este liderazgo reputacional es fundamental, a través de indicadores de rendimiento y de insights en tiempo real de los grupos de interés. Así, cada líder podrá tomar decisiones oportunas para la construcción desde las fortalezas de la organización y facilitadora de sus objetivos.

Los dejo invitados a reflexionar sobre el desafío de quienes serán los próximos líderes del futuro, los cuales serán reputados o simplemente no serán líderes. Con el clima de opinión actual, más que contar historias los líderes deben ser la historia.

Diego Fuentes, director ejecutivo de INC Consultores

Estudio digital: 65% de los chilenos están en desacuerdo con retorno a clases

Estudio digital: 65% de los chilenos están en desacuerdo con retorno a clases

por Factor Liderazgo | 08 de Octubre 2020 

Respecto al retorno presencial a clases impulsado por las autoridades, el 65% de la ciudadanía lo rechaza y solo un 35% lo aprueba; de acuerdo con un estudio realizado por INC Consultores que analizó 5.523 conversaciones sociales entre el 02 y 05 de octubre. 

Entre quienes están en contra de esta medida, destaca como principal argumento las diferencias estructurales y económicas que existen en los distintos colegios del país, situación que haría imposible implementar las mismas medidas sanitarias para todos los alumnos, asociado a la desigualdad que existe en el país (50%); seguido de aprensiones frente a la seguridad sanitaria en los colegios y miedo de los apoderados de exponer a sus hijos al Covid (35%) y soluciones alternativas y complementarias a ir a las aulas, pensando en una extensión en la duración de la pandemia (15%).

“Los datos en general lo que muestran es que la mayoría quiere que sus hijos regresen, pero desconfían de la gestión de las autoridades para asegurar transversalmente un estándar que minimice el riesgo de contagio. Además, se percibe cierta desconexión entre las autoridades y las expectativas de la ciudadanía en materia de educación; con ejemplos como la reapertura de Pirque donde los apoderados no fueron considerados en la toma de  decisión. Esta falta de escucha es riesgosa, ya que además de impedirle al Gobierno adelantarse nuevamente a transformaciones sociales, agrava la sensación de falta de conocimiento territorial de los tomadores de decisión respecto de la realidad y las brechas sociales y geográficas que existen entre los estudiantes chilenos” explica Diego Fuentes, director general de INC Consultores.

Estudio de opinión

El grupo de la población que aprueba esta medida se basa en:

  • El beneficio de la interacción social entre los estudiantes y un mejor aprendizaje al ser presencial (40%).
  • Disminuir la brecha que existe en materia educacional al depender de la tecnología (30%).
  • Asociación a una derrota política de ciertos sectores, como por ejemplo el Colegio de Profesores (18%).
  • Apoyo al retorno presencial, pero sin confianza en la gestión del Mineduc (12%)

“Hay una deuda a nivel público y privado de empatizar con el contexto ciudadano, principalmente porque se dejó de escuchar a las bases sociales. Retomarlo es clave para estar alineados con estas expectativas y recuperar la confianza; para lo cual los liderazgos políticos, y del sector público y privado deben esforzarse en escuchar, dialogar, y empatizar, y así ser reputados” concluye Fuentes.

 

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