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Volver a la esencia para liderar: el llamado de Ignacio Schwerter

Volver a la esencia para liderar: el llamado de Ignacio Schwerter

por Valentina Rey | 15 de abril 2021 

Probablemente ya estemos cansados de escuchar y leer sobre el “complejo” escenario social, económico, político y sanitario en el que nos encontramos. Como también de “las oportunidades” personales y colectivas que se pueden rescatar en este momento. El cansancio no es solo ante los clichés, sino también ante la incertidumbre de cómo avanzar hacia ese nuevo Chile que se esperaba ver antes de la llegada de la pandemia. Sin embargo, es entre ese cansancio, impotencia y encierro, que aparecen voces como la de Ignacio Schwerter. 

Lejos de los reproches morales y éticos, el abogado penalista plantea una mirada humana y empática respecto a los desafíos que tienen las y los liderazgos para avanzar a una sociedad “que perdure en el futuro”. Porque pareciera ser que no basta con hacer cambios en el presente, sino más bien, hay que apuntar a sostenerlos en el tiempo. 

Desde el 18 de octubre del 2019, hasta el día de hoy, el país está en un proceso de cambios importantes. Para Schwerter este último año ha sido muy duro a nivel social y personal, puesto que nos encontramos con la realidad de frente, aquella que “para muchos estaba oculta”, según menciona. Y pese a que no comparte muchas de las cosas que ocurrieron durante el estallido social, es optimista en cuanto a las soluciones que puedan aparecer en este proceso de cambio constitucional. 

Agentes de cambio

“Estamos en un momento super especial para Chile, que coincidió con la pandemia y creo que aquí van a surgir estos nuevos liderazgos que rompen con los esquemas tradicionales de no creer que las cosas se hacen porque son así (…) Yo creo que es un poco volver a la esencia de cada uno, ser más humano, tomar en consideración al que está al lado, creo que es la forma adecuada de construir una sociedad que perdure en el tiempo”, expresa el abogado experto en delitos de corrupción, cohecho y administración desleal.

¿Quién puede ser líder? 

Este proceso de cambios viene acompañado de nuevos liderazgos, en distintas áreas, porque entre otros factores, la demanda por hacer las cosas de una forma diferente a como se venían haciendo fue adoptada por la mayoría de las personas, independiente de la posición política, creencias o ideologías. En esa línea romper con las formas tradicionales de liderar, es de aquellos cambios que entregan optimismo, según Ignacio Schwerter. 

La necesidad de nuevos liderazgos

por Ignacio Schwerter

Para Schwerter los liderazgos autoritarios y lejanos ya no hacen sentido. Son las y los líderes comprometidos, que se relacionan con las personas a las que tienen que liderar, que participan con ellos y son parte de los grupos, los que hoy están haciendo un cambio importante.

“Yo creo que ser líder hoy, es más que ser la persona que todos reconozcan públicamente (…), es la persona que logra convencer a quien está al lado para construir algo distinto, de participar o emprender en algo diferente, pero con motivos. Ya sea por ser un ejemplo, o porque logra convencer con una mirada distinta”, dice el abogado.

Sin embargo, para Ignacio, es importante tener en cuenta que el rótulo de “líder” no define el potencial de las personas y la capacidad que se tiene para generar las transformaciones que se consideran necesarias. “Uno muchas veces es el motor que permite hacer cambios en el resto y sin necesariamente ser un líder”, dice. 

Ahora bien, independiente de aquello, pareciera ser que a las y los líderes se les exige mucho más que al resto de las personas. La ética, transparencia, relación con la verdad y las buenas prácticas aparecen como valores fundamentales e intransables en los liderazgos. Sin embargo, ¿deberían ser las y los líderes personas intachables? 

“Si nos vamos a la palabra de la ética, de intachabilidad, te aseguro que ninguno es intachable. Todos podemos cometer errores, todos nos equivocamos en la vida y no por eso somos mejores o peores, yo creo que eso es también algo que la sociedad reconoce hoy día, en la medida que no haya cometido algún delito. (….) No creo en las personas 100% intachables, 100% transparentes, eso no existe. Yo si creo en las personas íntegras, humanas, que no anden por la vida tratando de perjudicar a otros”, reflexiona Schwerter.

¿Cuál es la línea entre el error y el delito? Sobre todo en cuanto a las prácticas de aquellos que lideran grupos, movimientos o equipos de trabajo. Para el experto en derecho penal, la diferencia está en la intencionalidad, “cuando voluntariamente y con conocimiento de causa, decido tomar acciones que constituyen un delito (…), claramente estoy ante una figura delictual”, explica. 

Movilizado por el propósito 

Ignacio Schwerter decidió estudiar derecho por la adrenalina de la profesión, su vinculación con la realidad y porque no le gustaban las matemáticas. Durante su práctica le tocó ir a la cárcel y vio cómo funciona el sistema por dentro. El desafío constante de mejorar la institucionalidad, siempre conectado con la realidad, terminó por impulsarlo a especializarse en materia penal. 

Poner a disposición de la gente sus conocimientos y desde ahí poder generar cambios, es algo que trasciende su espacio laboral. El abogado es fundador de un proyecto social que hoy busca convertirse en fundación: La Estampita. Junto a su esposa y apoderados del colegio de sus hijas, Ignacio creó una guardería para niños inmigrantes en la comuna de independencia. Este espacio busca ofrecerle una ayuda a aquellos padres que necesitan trabajar  y no tienen donde dejar a sus hijos. 

La Estampita funciona hace dos años, uno de ellos estuvo marcado por la pandemia y las clases online, y siguieron adelante “probando como todos” dice Schwerter. Quien reconoce que el proyecto ha sido muy bien recibido por las personas de la comuna, puesto que ven ahí una ayuda concreta ante sus necesidades. Si bien tienen cupo para máximo 20 niños, esperan crear La Estampita 2 y así ir aumentando la ayuda. 

Y aunque no le gusta tener la carátula de líder, sus actos así lo posicionan. Ya que como él mismo menciona, hoy las y los líderes son quienes movilizan a las personas a generar cambios en torno a un propósito determinado, algo que Schwerter hace cotidianamente en su trabajo y en lo que se espera será una fundación próximamente.  

“Yo creo que si uno logra ser el motor, ni siquiera un líder, si uno logra meterle el bichito al otro y que enganche, yo creo que con eso, uno cumple un rol”, dice Ignacio. 

Ahora bien, mirando el contexto político-social del país, ¿cómo las y los líderes pueden fortalecer a las comunidades que representan o los equipos de trabajo de los que son parte, para que realmente se generen los cambios? Tratando de romper con los esquemas tradicionales, con los grandes discursos, las grandes promesas y programas, piensa Schwerter. 

“La gente no pide que venga superman, que venga un iluminado, eso no pasa. La gente para generar los cambios tiene que ver que los cambios son posibles y para eso, una persona que muestre que los cambios se pueden hacer, va a transformar las cosas”, dice.

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